JUSTICIA

Condorí negó el crimen y dijo no haber estado enamorado de Cintia

Condorí negó el crimen y dijo no haber estado enamorado de Cintia

Uno de los datos que se desconocían fue que el imputado trabajó en la Brigada de Investigaciones.Hoy comenzará la serie de testimoniales, declarará Ana Fernández, madre de la víctima.

El primer día de audiencia en la causa de Cintia Fernández, la joven hallada sin vida por su madre el 3 de mayo de 2011, arrancó con una extensa lectura de la requisitoria fiscal de elevación a juicio. Se trata de una de las causas con más fojas en el edificio de la Ciudad Judicial de esta ciudad. Desde las 8.30 arrancó la lectura y se extendió hasta horas de la tarde. Como lo había anticipado El Tribuno, cerca de las 15 el único imputado, Mario Federico Condorí, pasó al frente para contar su verdad. "Yo no mate a Cintia y no tengo nada que ver con su muerte", sostuvo el exchofer de la División Trata de Personas de Salta, quien trabajó dos años en la Brigada de Investigaciones previo al aberrante crimen.

Durante la maratónica lectura de la requisitoria se escucharon las declaraciones de varios testigos. Siguiendo el relato de algunos de ellos, como el de mujeres que viven en los departamentos de Parque La Vega, zona sur de la ciudad, el imputado concurría de manera casi diaria al departamento donde vivía la víctima. Una de las testigos dejó sentado que se daba cuenta que había llegado Condorí por el ruido de su moto, dado que en el bloc había una sola persona con una moto "chiquita".

Otro de los datos coincidente entre los testigos fue que por lo general Condorí llegaba a ver a Cintia en horas de la noche. A diferencia de las declaraciones del acusado de matar a la joven, algunos testigos señalaron que el día 26 de abril de 2011 Federico Condorí estuvo abajo, en el palier, esperando para ingresar al departamento de la madre de Cintia Fernández. Respecto a esa jornada del 26 de abril, una vecina declaró que mientras ella ingresaba él le solicitó que no cerrara la puerta, y como lo había visto en otras oportunidades junto a Cintia optó por dejar la puerta abierta. Esto no se condice con la teoría del imputado quien contó que la última vez que vio a Cintia fue el 18 de abril.

Olor nauseabundo

Las vecinas de Parque La Vega señalaron que a medida que se acercaba el fin de semana del viernes 29 de abril al domingo primero de mayo, el olor nauseabundo se hacía cada vez más fuerte. Que una tal Beti llamó en dos oportunidades al 911 pero no pasó nada. La propia madre de Cintia Fernández sostuvo que cuando llegó ese martes 3 de mayo sintió "olor a basura podrida".

Para los peritos el cuerpo de la joven estaba putrefacto, su madre dijo que vio a su hija en una de las habitaciones tendida en la cama con una bolsa en la cabeza. Según la autopsia la causa de la muerte fue "asfixia por sofocación, muerte violenta", tarea que llevó a cabo la doctora Díaz. La profesional dijo además que cuando recibió el cadáver no tenía la bolsa antes mencionada. Se descartó la hipótesis de suicidio dado que Cintia presentaba un "traumatismo intracraneal que no pudo haberse efectuado por asfixia". El golpe, según profesionales, pudo haber sido contra la pared o con el puño.

Brigada de Investigaciones

Lo que quizás nunca se había ventilado hasta el momento en uno de los juicios más emblemáticos en Salta fue que el único imputado, Federico Condorí, trabajó durante dos años en la Brigada de Investigaciones prestando servicio en el área de homicidios. En ese sentido, y a raiz de sus propias declaraciones, tuvo como jefes primero a la oficial Jimena Núñez y luego a Martín Flores, quienes entre otros llevaron a cabo la investigación del crimen de Cintia Fernández. El imputado trabajó en la Brigada del 2008 hasta el 2010 (se llamaba División Seguridad Personal de la BI), y un año después sus propios compañeros llevaron a cabo la cuestionada investigación.

Cerca de dos horas duró el aporte retórico de Federico Condorí al frente del tribunal conformado por Beatriz Vera (presidenta), Roberto Lezcano (vocal) y Paola Marocco (vocal). El hombres de 39 años, soltero con estudios secundarios completos y viviendo en el barrio Santa Ana I, actualmente con prisión domiciliaria y dedicado al comercio de un kiosco, está acusado de homicidio agravado por alevosía.

Negando el crimen sin saber quién mató a la joven que durante algunos meses fuera su novia, Condorí apuntó: "Fueron ocho años de una pesadilla donde hay un auto de procesamiento impregnado de mentiras, valoraciones arbitrarias". Remarcó que fue él quien terminó con la relación, otro de los dichos que se contraponen con lo manifestado por testigos quienes sostuvieron que fue la víctima la encargada de terminar con una relación obsesiva por parte del imputado. Según Condorí se abrió porque no podía contener a Cintia. Al ser consultado por qué sabe del crimen, quién la mató, dijo no saber.

Fuente de la Información: El Tribuno



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